Un cura describe el momento de naufragio del crucero

Un cura describe el momento de naufragio del crucero
Un capellán católico a bordo del crucero hundido Costa Concordia se apresuró a consumir la Eucaristía en un intento de protegerla mientras el crucero comenzaba a hundirse la noche del viernes.
El P. Rafaeli Mallena, de 70 años, describió su calvario al P. Giacomo Martino, director del Apostolado del Mar en la Conferencia Episcopal Italiana.
Dijo que al darse cuenta de que el barco estaba en serio peligro tuvo dos cosas en su mente: proteger las cosas de valor que el personal le había confiado y la protección del Santísimo Sacramento.
Cuando la primera explosión se oyó durante la cena, el P. Rafaeli dijo, que “sintió de inmediato que algo andaba mal, muy mal”, según el P. Giacomo. Inmediatamente fue a la capilla a orar y 40 minutos después, se dió cuenta de que la alarma de “abandono de barco” estaba sonando, consumió la Eucaristía y guardó bajo llave los objetos personales de la tripulación, poniendo sus joyas y dinero a salvo.
Cuando sobrevino el caos entre los 4.200 pasajeros a bordo, el cura intentó quedarse a bordo para intentar ayudar pero fue persuadido por los miembros de la tripulación para subirse a un bote salvavidas y dejó el barco que se hundía.
El P. Giacomo Martino dijo que el P. Mallena había vuelto a Roma donde se estaba recuperando de su terrible experiencia.
Dijo que el P. Rafaeli estaba “muy triste porque a medida que las primeras entrevistas iban saliendo, todo el mundo decía que la tripulación no se ocupaba de los pasajeros. Pero soy testigo personal de que hubo personas que abandonaron a sus familias e hijos y ví sacrificios personales. Había un encargado de la tripulación, por ejemplo, que salvó a tres o cuatro personas que no podía nadar.”
El P. Giacomo dijo a The Catholic Herald que había oído a algunos supervivientes que hubo un director de hotel que permaneció valientemente hasta el mismo final. Iba a coger el último salvavidas cuando cayó por las escaleras y se rompió una pierna. Permaneció dentro del barco flotando en el agua fría durante 36 horas antes de ser descubierto.
Tal y como el P. Giacomo dijo: “La mala reacción de algunos individuos no es toda la verdad. La verdad es que se sabe que casi todo el mundo se ha portado estupendamente. La mayoría de la gente se dedicó totalmente a ayudar a los otros.”
El P. Giacomo estima que habría una importante presencia católica a bordo del Costa Concordia debido al gran número de filipinos, por lo que casi la tercera parte de pasajeros era católico.
Dijo que el P. Rafaeli le había dicho “unas 10 veces” desde que volvieron a Roma que tenía la llave de la caja fuerte del barco y tan pronto como se recupere se asegurará que los miembros de la tripulación reciben sus objetos de valor que él se encargó de proteger.
Traducido por PG
Original AQUÍ

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: